OFS clausura el V Festival de clarinete y saxofón con un concierto bellísimo

Hermosillo, Sonora; 17 de junio de 2022.- Todo tiene un fin. El crítico literario Frank Kermode, en su obra magna “El sentido de un final”, señalaba que el instante previo al final, todo (todo como categoría filosófica) cobraba sentido. La noche de ayer fue la clausura del V Festival de Clarinete y Saxofón. Y el cierre corrió a cargo de la Orquesta Filarmónica de Sonora del Instituto Sonorense de Cultura (ISC).

Ante un lleno en el Teatro de la ciudad, la agrupación dirigida por el maestro Héctor Acosta puso un punto final a un festival maravilloso que le dio vida a Hermosillo, Guaymas y Empalme. La OFS ofreció un concierto preciosista pero pasional, dedicado al músico Eduardo Vicente Jiménez, trompetista de la Filarmónica, quien se encuentra hospitalizado.

De ese sentido de solidaridad emana la pasión. Y el set musical que se presentó ayer fue vibrante, emocionante. Arrancó con la interpretación de una composición de G. Rossini, que tuvo como solista al hijo pródigo de la música sonorense: Héctor Noriega. Las palabras son esquivas y a menudo redundantes cuando se presencia tal ejecución. Introducción, Tema y Variaciones de Rossini le da el peso sonoro al clarinete, y Noriega entregó una interpretación maravillosa.

El siguiente diálogo fue con el saxofonista Erick López. Erick sube al escenario descalzo, como una especie de fuerza simbólica a lo que estaremos por presenciar (una libertad premeditada). Se trata de “4 imágenes de Nueva York” de Roberto Molinelli, un compositor contemporáneo. El saxofón de López nos transporta a Nueva York; la composición de Molinelli es un retrato a la música interna de esa ciudad. El coqueteo con elementos de jazz contrasta con la bella ejecución con la que acompaña la Orquesta.

Finalmente, llega el turno para el maestro Sócrates Villegas y su clarinete. Es el Concertino para clarinete de Carl Maria von Weber, compositor romántico. Volvemos en el tiempo. La máquina del tiempo es el clarinete de Villegas. Un ritmo mesurado nos va arrullando para luego entrar en trance. La música tiene ese poder. Es el final del final. Aplausos. Ha concluido una edición mágica del V Festival de Clarinete y Saxofón.